
La salud de los mayores en Francia evoluciona al ritmo de reformas regulatorias, nuevos dispositivos de prevención y recomendaciones médicas actualizadas. Entre el marco legal de las visitas en EHPAD, las citas de prevención ahora estructuradas para los 60-75 años y los ajustes de vacunación de la Alta Autoridad de Salud, el panorama sanitario de 2026 ya no se parece al de hace cinco años.
Citas de prevención para mayores: un dispositivo aún desconocido
Un decreto publicado en 2026 estructura oficialmente las citas de prevención para los grupos de 60-65 años y 70-75 años. Este marco establece el contenido de estas consultas, que van más allá de un simple análisis de sangre. El objetivo es detectar precozmente los factores de riesgo de pérdida de autonomía.
Estas citas abarcan varias dimensiones: evaluación cognitiva, detección sensorial, evaluación nutricional y identificación de riesgos de caída. Su implementación varía según los territorios, y los comentarios en el terreno divergen en este punto, ya que algunos médicos de atención primaria aún no han integrado este protocolo en su práctica habitual.
La información publicada en la sección de mayores de France Médicale permite seguir estas evoluciones regulatorias que afectan directamente la prevención de la salud después de los 60 años.
El contenido de estas evaluaciones no es anecdótico. La HAS ha reforzado sus recomendaciones sobre la prevención de caídas en personas mayores, con un enfoque que combina evaluación médica y adaptación del hogar. La caída sigue siendo la principal causa de accidentes mortales en mayores de 65 años, lo que justifica la atención prestada a este aspecto específico de la cita de prevención.

Vacunación antigripal después de los 65 años: recomendada, no obligatoria
La HAS mantuvo en 2026 su posición: la vacunación antigripal sigue siendo recomendada pero no obligatoria para los mayores de 65 años, incluidos aquellos que viven en comunidad. Sin embargo, se ha propuesto una obligación de vacunación para ciertos profesionales que trabajan en contacto con poblaciones de riesgo en establecimientos de salud y médico-sociales.
Esta distinción a menudo genera confusión. Un residente en un EHPAD puede rechazar la vacunación, mientras que el personal de atención podría, a largo plazo, verse obligado a hacerlo. Los datos disponibles aún no permiten medir el impacto de esta recomendación en las tasas de cobertura de vacunación en los establecimientos.
Para los mayores que viven en casa, la vacunación antigripal sigue siendo cubierta y el comprobante de vacunación se envía automáticamente por la Seguridad Social. El calendario de vacunación también incluye recordatorios para otras patologías (neumococo, culebrilla), a menudo descuidadas tras la jubilación.
Derecho de visita en EHPAD: lo que la ley del 8 de abril de 2024 ha cambiado
El derecho de visita diario en EHPAD y en establecimientos médico-sociales está ahora inscrito en la ley, en aplicación del texto del 8 de abril de 2024. Concretamente, cada residente puede recibir visitantes cada día, sin horarios impuestos, salvo excepciones relacionadas con la salud, el orden público o el deseo explícito del propio residente.
Esta medida responde directamente a las situaciones observadas durante la crisis sanitaria, donde el aislamiento en los establecimientos había provocado un deterioro rápido del estado psicológico y cognitivo de muchos residentes. El Ministerio de Solidaridades actualizó su página de información sobre este tema en julio de 2026.
Transparencia de los EHPAD: tres nuevos indicadores públicos
Paralelamente, un comunicado del Ministerio de Solidaridades fechado el 8 de agosto de 2026 anuncia la publicación de tres nuevos indicadores destinados a informar mejor a las familias:
- La tasa de personal en relación con el número de residentes, que permite comparar los recursos humanos entre establecimientos
- La tasa de absentismo del personal, reveladora de las condiciones laborales y, indirectamente, de la calidad de la atención
- La tasa de rotación del personal, indicador de la estabilidad de los equipos de atención en contacto con los residentes
Estos datos, hechos públicos, ofrecen a las familias una herramienta de comparación que no existía anteriormente. Comparar los EHPAD según criterios objetivos se vuelve posible por primera vez a esta escala.

Prevención de la enfermedad de Alzheimer: ¿dónde está el diagnóstico precoz?
La detección de trastornos cognitivos es parte integral de las citas de prevención estructuradas para los 60-75 años. La enfermedad de Alzheimer y patologías relacionadas afectan a una parte creciente de la población mayor, y las recomendaciones de la HAS enfatizan la importancia de la detección antes de la aparición de síntomas invalidantes.
La evaluación cognitiva propuesta durante estas consultas no reemplaza un diagnóstico neurológico completo. Sirve como filtro para orientar hacia exámenes más profundos a las personas que presentan signos de alerta. Una detección precoz permite adaptar el entorno de vida antes de que la pérdida de autonomía se instale.
Los comentarios en el terreno divergen sobre la capacidad de los médicos de atención primaria para llevar a cabo estas evaluaciones en el tiempo asignado de una consulta estándar. La formación de los profesionales en estas herramientas de detección sigue siendo un desafío no resuelto.
Actividad física y prevención de la salud en mayores: más allá de las recomendaciones generales
La actividad física adaptada es uno de los mecanismos de prevención más documentados para reducir el riesgo de enfermedades crónicas, caídas y declive cognitivo. Las recomendaciones no se limitan a “caminar 30 minutos al día”:
- El fortalecimiento muscular (incluso ligero) reduce el riesgo de fracturas y mantiene la capacidad funcional en el día a día
- Los ejercicios de equilibrio, como el tai-chi o caminar en terrenos variados, se centran directamente en la prevención de caídas
- La actividad en grupo (gimnasia suave, aquagym, senderismo guiado) actúa simultáneamente sobre el vínculo social y la salud física
El programa ICOPE, promovido por la OMS y respaldado en Francia por varias organizaciones, propone una autoevaluación de las capacidades físicas y cognitivas. Este programa permite detectar un declive funcional antes de que se vuelva irreversible.
La cuestión del acceso a estas actividades sigue planteándose en las zonas rurales, donde la oferta de actividades físicas adaptadas a los mayores sigue siendo desigual. Las entidades locales comienzan a estructurar respuestas, pero la cobertura territorial no es homogénea.
Las noticias de salud de 2026 delinean un marco más estructurado para la prevención y los derechos de los mayores, con herramientas de comparación de EHPAD, evaluaciones de prevención estandarizadas y avances regulatorios concretos. La dificultad sigue siendo transformar estos dispositivos en prácticas efectivas en todo el territorio.